| 500 celadas y combinaciones en las aperturas. Recopiladas por Ricardo Aguilera. Celadas 1 a 27 (faltan la 19 y 20) |
Este trabajo recrea el libro "500 celadas y combinaciones en
las aperturas." escrito por Ricardo Aguilera y publicado por primera vez en el año
1966. He copiado literalmente las "partidas" del libro, pero no los comentarios,
por respeto a los derechos de autor. Al final de estas notas se
citan las confesiones del autor al respecto.
En su lugar he incluido
el resultado de analizar las jugadas con el módulo de cálculo Houdini de
Robert Houdart, versión 2.0c Pro x64. El programa de ajedrez más potente,
en el momento de realizar este trabajo, capaz de calcular más de 10 millones
de posiciones por segundo en mi PC.
La máquina utilizada para los
cálculos ha sido un PC con las siguientes características:
Computadora MOUNTAIN Server 55:
CPU: 2x Xeon
E5520 2.26 GHz (8 núcleos en total)
Memoria : 12 GB DDR3.
Sistema Operativo:
Windows 7 profesional,
64 bits.
Houdini se ha ejecutado haciendo uso de 7 núcleos, con unas tablas Hash de 2.048 MB y con un tiempo de cálculo de 90 segundos, que se amplia a 270 cuando se encuentra una jugada errónea. En estas condiciones, la aplicación calcula más de 10 millones de posiciones por segundo.
Para distinguir la jugada que plantea la celada he añadido un
pequeño cuadrado rojo y verde (
)
a la derecha de la misma. Igualmente, he añadido un cuadrado rojo (
)
a la derecha de la jugada que cae en la trampa. Las jugadas marcadas son las mismas
señaladas por R. Aguilera con independencia de los resultados obtenidos por Houdini
y es el momento de hacer alguna puntualización a este respecto. No es raro que los
análisis del módulo de cálculo discrepen de la visión humana de estas celadas, en
ocasiones, los programas encuentran que posiciones claramente decididas con criterios
humanos, no lo están tanto, incluso nada en absoluto. La gran potencia del hardware
y software actuales encuentra variantes de una complejidad y profundidad que escapa
a la capacidad de las personas. A veces, el análisis de estas variantes revela características
de la posición en las que no se había reparado con anterioridad, pero otras veces
son una cruda sucesión de movimientos sin más explicación que ellos mismos.
Por esto, más de una vez podemos sorprendernos al ver marcada con el cuadrado rojo una jugada, que el módulo valora como de igualdad o de escasa relevancia. También encontraremos algunas partidas en las que Houdini defiende que hay igualdad total hasta la posición final y que por tanto no deberían formar parte de una colección de celadas, no obstante las hemos mantenido para ser fieles al libro de Aguilera. En otras ocasiones, la celada existe, pero la jugada que cae en la trampa no es la apuntada por el autor, sino otra posterior. Estos serán buenos momentos para que reflexionemos e intentemos averiguar que se omitió al considerarla una jugada perdedora, a la luz de la variante proporcionada por Houdini, y ¿por que no?, para cuestionar el resultado de la máquina.
La valoración que el módulo de cálculo realiza de la posición
después de cada jugada aparece como una serie de números, en rojo, a la derecha
de la correspondiente jugada. En primer lugar se muestra la profundidad hasta la
que ha llegado el módulo de cálculo, mediante dos números separados por una barra
inclinada. El primero es la profundidad con la que explora el árbol de variantes
con carácter general, pero para aquellas variantes que suponen cambios de piezas
o jaques más allá de esa profundidad general, el módulo alarga los cálculos hasta
que los cambios y jaques cesan. Este es el segundo dato de profundidad. Por ejemplo:
27/59 significa que se ha profundizado hasta 27
movimientos, con carácter general, y en algunos casos se ha llegado hasta 59.
A continuación aparece la valoración medida en peones. El signo positivo indica
ventaja para las blancas y el negativo para las negras, por ejemplo:
1,50 significa que las blancas tienen una ventaja de
1 peón y medio. Cuando la diferencia de valoración entre lo jugado y lo que se podría
haber jugado es superior a 1,05 peones se añade a la jugada el signo de jugada mala,
"?", y si esa diferencia es superior a 2,10 peones, el de muy mala
jugada "??". En ocasiones, cuando la partida está totalmente decidida,
estos signos no aportan nada ya que la variante que el módulo encuentra como mejor,
aunque en términos absolutos lo sea, es igualmente perdedora, normalmente ocurre
cuando se ha realizado una jugada que permite un mate forzado y existían otras jugadas
que lo eluden pero a costa de perdidas materiales abrumadoras.
También se
muestran la siguiente información:
Finalmente decir, que en la cabecera de cada página se muestra un grafico y dos botones, además de la pestañas en los vértices para retroceder o avanzar página. El gráfico está dividido, verticalmente, en dos secciones. La franja superior muestra la valoración que da Houdini a la posición después de cada movimiento, barras de color azul indican ventaja de las blancas y rojo de las negras. En la franja inferior: los errores, en forma de barras de color verde, en tono claro para las blancas y oscuro para las negras.

Este gráfico es interactivo de forma que si se hace clic sobre una barra (se toca, en el caso de una tableta) iremos directamente a la jugada correspondiente.
El botón "Variantes" oculta, o muestra, las variantes para facilitar la lectura y el botón "Valoraciones" hace lo mismo con la valoración de las posiciones realizada por Houdini. En la primera lectura de la partida, recomiendo ocultar las variantes y las valoraciones y reproducir la línea principal.
InterAjedrez
CONFESION
Querido lector:
...
Pero volviendo a mis confesiones, debo puntualizar bien y muy sinceramente
un punto algo descuidado por quienes escriben libros de ajedrez. Un libro de ajedrez
ofrece bien poco valor, no ya literario -que con frecuencia es nulo-, sino de sentido
original. Reivindicar derechos de autor resulta algo pueril y chistoso. Declaro
rendidamente que no he inventado ni descubierto por mi cuenta casi ninguna de las
celadas y trampas que figuran en esta obra. Han sido producto del robo. Fue cosa
de los maestros del ajedrez que con su ingenio y profundidad de juicio, las hicieron
famosas en sus partidas. Algunas son producto de fáciles hallazgos mostrados por
los críticos y tratadistas al analizar partidas y comprobar variantes y subvariantes.
Incluso hay también es esta obra unas cuantas que he descubierto por mi propia cuenta,
también al examinar posiciones y pasar partidas al tablero. he consultado, desde
luego, algunas obras que tratan de este tema y he caído en la tentación de adquirir
algunas de las figuradas en ellas, lo cual he podido hacer ante la evidencia de
que los autores de esas obras, a su vez, habían bebido en buenas fuentes.
En fin, queridos lectores y estimados autores y editores: son ustedes dueños
de estas QUINIENTAS trampas de ajedrez, a su buen talante. Sería para mi una satisfacción
que mi recopilación sirvieses a a algún otro autor o editor para llevar a cabo publicaciones
análogas, que siempre serán bien recibidas por los que empiezan el estudio de esta
disciplina tan exigente y confusa como es el ajedrez. Y no importa que citen en
tal caso o dejen de citar esta fuente que les ofrezco gustosa y desinteresadamente,
aunque se trate de esas escasas celadas y combinaciones que descubrí por puro azar
y sin el menor mérito.
Ricardo Aguilera